Recomendaciones para realizar cavitación

Para empezar la presente publicación en un orden lógico, haremos una referencia inicial a los casos en los que no es recomendable hacerse practicar una cavitación para la celulitis, ni en ninguno de los otros inconvenientes para los que se practica.

Recomendaciones para el antes y el después del tratamiento

En virtud de lo que veníamos comentando, tenemos que la cavitación no es recomendable (por no decir “prohibida”) para mujeres embarazadas y lactantes, cuando existe la presencia de neoplasias (tumores), ni cuando se padece de enfermedades infecto-contagiosas, entre otros factores.

Recomendaciones para realizar cavitaciónPara el caso, por ejemplo, de la celulitis (y las estrías) propia de las mujeres embarazadas y/o lactantes, mejor será esperar un tiempo para atacarlas mediante una cavitación.

En lo que respecta, específicamente, al peso del paciente antes de hacerse practicar una cavitacion, tenemos que este tratamiento presentará buenos resultados, siempre y cuando se encuentre en su peso ideal o, como máximo, con unos kilos de más.

Seguimos con las recomendaciones para realizar cavitación. Si, en cambio, se padece de obesidad mórbida, la cavitación no solo no presentará resultados positivos de ningún tipo sino que, además, puede traer consecuencias riesgosas para la salud del paciente.

De otro lado pero en el mismo sentido, digamos que la dieta durante el tratamiento es fundamental, en aquellos casos en que el paciente presenta algún sobrepeso o que simplemente quiera adelgazar barriga (recordemos que, si se trata de obesidad avanzada, no se recomienda la cavitación).

La duración de los efectos de una cavitación, depende de algunos factores, como es el caso de los hábitos de vida, de la actividad física regular y de una dieta equilibrada, entre otros aspectos. El ejercicio es fundamental, para eliminar la grasa que ha sido diluida.

Por tanto, se recomienda intensificar (no desmedidamente) la actividad física, mejorar la dieta (sin llegar a los excesos de las dietas hipocalóricas o hipoprotéicas), evitar el tabaco, abandonar el alcohol, trasnochar de manera recurrente, etc.

En el mismo orden de ideas y para mejorar la celulitis después de un tratamiento de cavitacion, es preciso realizarse, previamente, un perfil lipídico (graso) y bajar considerablemente el consumo de alimentos ricos en grasa y carbohidratos (harinas).

Además, es preciso consumir bastantes líquidos, antes y después del tratamiento, sin contar con la necesidad de hacer ejercicio moderado, para ayudar a eliminar la grasa.

Riesgos y efectos secundarios de una cavitación para eliminar la celulitis y otras afecciones

Entre los grupos de riesgo para una cavitación, tenemos los epilépticos (que asumen el riesgo de sufrir ataques, durante el tratamiento), los que padecen de enfermedades cardíacas, las mujeres embarazadas o lactantes, los diabéticos y las personas que padecen de insuficiencias renales o del hígado.

En lo que respecta, ahora, a los efectos secundarios, tenemos que la piel queda mucho menos tensa, debido a la pérdida de volumen (por la pérdida de grasa) en esa zona específica del cuerpo que ha sido tratada.

Otros efectos secundarios normales después de una cavitación, son los pequeños hematomas y ciertas hinchazones que, valga decirlo, suelen ser de corta duración. Si persisten, el especialista nos podrá recetar algunos medicamentos.

Algunas quemaduras superficiales (aunque molestas), se pueden presentar si el procedimiento no fue adelantado correctamente.

Además, algún grado de enrojecimiento de la piel, es de lo más usual luego de este procedimiento, aunque suele no pasar a mayores en la inmensa mayoría de los casos.

Por último, tenemos que, tratándose de una cavitación contra la celulitis o cualquiera otra afección para la cual esté indicado este tratamiento, es posible que quede alguna pequeña acumulación de grasa sin disolver, para lo cual será necesario aplicar alguna que otra sesión adicional.

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